Diario de Valderrueda
Cultura leonesa: Entrevista al escritor Antonio Manilla
domingo, 29 de noviembre de 2020, 17:11
ENTREVISTAS - CULTURA

Cultura leonesa: Entrevista al escritor Antonio Manilla

|

Cultura leonesa: Entrevista al escritor Antonio Manilla.

Como cada domingo, conocemos más sobre protagonistas de la cultura o el ocio leonés de la mano de Marina Díez Fernández.


Antonio Manilla (Alejandro Maestro)

    Antonio Manilla - Alejandro Maestro    <br>


«Todos hablan» (Premium editorial) es tu primera novela ¿por qué ese salto del verso a la prosa? ¿Qué te llevó a escribirla?


—No lo sé, podría decirte que quería probar cómo era eso de la literatura, pero en realidad fue un pronto. Una idea que me llevaba rondando la cabeza cierto tiempo y que materialicé en menos de dos meses, casi de un tirón. Parte de un hecho constatable: una serie de asesinatos femeninos irresueltos en una pequeña ciudad de provincias que, por desgracia, en nuestro tiempo, puede ser cualquiera. Durante su desarrollo se va viendo que lo esencial no son los hechos ni los personajes, que no son pocos, sino que el auténtico protagonista es la ciudad, bajo cuyo influjo las cosas sólo pueden suceder de una determinada manera.


Con ella has obtenido el XIII Premio de Novela Corta Encina de Plata ¡Enhorabuena! ¿Qué ha supuesto para ti este galardón?


—Sorpresa, alegría y respaldo porque era mi primera incursión en una ficción de cierta extensión. No me presenté a este premio por casualidad, sino por la calidad literaria de los miembros que habían compuesto el jurado en anteriores ediciones. Sin desdeñar la parte de fortuna que tuvo que concurrir, que escritores de la talla de Luis Landero, Gonzalo Hidalgo Bayal, José María Merino, Pilar Galán y Luis Mateo Díez hayan avalado el fallo me hace muy feliz y, de alguna manera, me confirma de paso en la idea de que a uno, cuando escribe, le vigilan sus clásicos.


La novela se sitúa geográficamente en Entrerríos, «una ciudad cualquiera acunada entre dos cauces fluviales, uno de esos lugares escondidos en que los rumores alientan murmuraciones, donde casi nada se sustancia y todo se da por sobreentendido, haciéndonos dudar de que cuanto se narra haya ocurrido, aunque no de su certeza», según señala la nota editorial. ¿No te preocupa que los lectores antes de meterse en la trama den por sentado que se trata de la ciudad de León o es algo que perseguías?


Todos hablan CUB


—Se trata de una ficción y transcurre en una urbe imaginaria denominada Entrerríos, uno de cuyos rincones se bautiza como «el pañuelo de piedra». Es lícita la identificación porque he tomado muchos detalles de la ciudad en la que vivo y no he dudado en utilizar muchos «exteriores» suyos, pero en todo caso podríamos hablar de una caricatura. La caricatura siempre es un juicio, en la visión del narrador de Todos hablan hay mucha ironía y un juez y parte que contempla cuanto ocurre no con espanto sino con esperpento. Algo parecido ocurre con los personajes, que algunos lectores han creído identificar. Son prototipos, nadie en concreto, porque, como decía Hemingway, todo personaje debe estar creado de al menos cinco modelos reales o conocidos y yo he procurado seguir esa regla. No obstante, será inevitable que alguien se reconozca en algún que otro aspecto. El «empresaurio» botarate o el aspirante a poeta consagrado que ni siquiera escribe, por ejemplo, creo que existen en todos los sitios. De ahí la cita que encabeza el texto: «Lo que existe en un lugar, existe en todos». Pero se trata de personajes, no de personas. Y todos ellos, incluida la ciudad, cumplen con la esencia del drama, que es sufrir una carencia.


No la podemos catalogar de novela negra, pero en ella aparecen policías, asesinatos, giros inesperados... Desde mis inexpertos ojos es una novela de ficción que juega con la realidad para superarla. ¿Se podría decir que es una realidad novelada? ¿qué buscas con ella? ¿qué juego quieres despertar en el lector?


—Durante muchas páginas juego con el género negro y con el reflejo de la realidad en un espejo curvado como los del callejón del Gato, así que considero que también los lectores encontrarán el humor entre sus páginas. Con ella buscaba el retrato de un lugar en el que opera el misterioso influjo de algo que es más antiguo que sus habitantes, un oscuro timón que rige las vidas de quienes allí habitan, guiando sus destinos. De alguna manera, es una actualización o puesta al día y homenaje de una novela inmensa que transcurría en los años cincuenta del pasado siglo, Las estaciones provinciales, de Luis Mateo Díez, salvando todas las distancias con la prosa del maestro. La corrupción ha degenerado en corruptelas y el caciquismo en tráfico de influencias, la posguerra en globalización, pero por ella transitan con pasos desharrapados y quijotescos los mismos soñadores, que no pueden evitar ser como son. El primero que convirtió a una ciudad en motor de las almas de sus habitantes fue Balzac, en Ferragús.


La suerte de un premio, y la mala de encontrarte con un libro publicado poco antes de la pandemia. ¿Cómo estás viviendo está época convulsa? ¿En qué ha cambiado tu forma de presentar el nuevo libro a los lectores?


—Como he estado en ambos lados de la trinchera, soy muy respetuoso con las atribuciones de editores y autores y, aunque se vaya de la mano común del interés promocional, creo que cada cual debe ocuparse de lo suyo, que es lo que mejor sabe hacer. Estoy contento con la edición y con los planes que trazó la editorial para su promoción, truncados por la pandemia. Había varios actos previstos en ferias del libro y semanas literarias que fueron suspendidos, tampoco se ha presentado en León por la misma razón. Cuando se pueda hacerlo con seguridad, quizá sea posible, a mí me gustaría, pero estoy «a las órdenes», que además me parecen muy sensatas.


¿Está teniendo la acogida que esperabas?


—No esperaba nada en concreto, porque para mí es un continente nuevo y desconocido el de la novela, pero sí me ha sorprendido el aceptable recibimiento crítico que, dadas las circunstancias que mencionabas antes, ha tenido. Sin realizar la promoción que estaba prevista, han aparecido reseñas y ha tenido cierto eco, también se ha interesado una plataforma en convertirla en audiolibro.


¿Cómo ves actualmente el panorama cultural leonés?


— Veo el panorama cultural con bastante distancia, pese a vivir aquí. A las instituciones empecinadas en lo de siempre y a la fiel infantería cultural dándolo todo porque eso cambie, aunque pocas veces con tino. León sí que es Entrerríos en ese sentido: un lugar inmóvil, sobrepasado por su propio peso histórico, varado en extremos. Entre la romería de La Melonera y el camión estrellado contra las paredes del Musac. Aquí somos mucho de apartar a los que podían aportar criterios sensatos. Por suerte, también somos muy de pico y pala, taller y obra, las aportaciones leonesas a la cultura vienen sobre todo de la labor individual de escritores, artistas, pensadores que trabajan en su torre de marfil, aislados del entorno, en muchas ocasiones fuera de la provincia, por desgracia, porque nos hemos convertido en un territorio que exporta pobreza e importa riqueza, cambiando talento por turismo.


Son muchos los leoneses que nos leen y estoy convencida que igual que a mí me duele el Curueño estarás sintiendo lo mismo con el Torío ¿qué les dirías a tus paisanos en esta época?


— Los pueblos han quitado las fuentes que les recordaban que se hicieron para las vacas y han asfaltado los caminos de la tarde para evitar el polvo de los rebaños. Ahora, sin ganado y sin gente, sin influjo económico ni electoral, ya son perfecto fruto para los especuladores de toda laya, sobre todo lobos disfrazados bajo pieles de cordero, como estas empresas que ahora quieren invadir los vientos con palas asesinas de paisajes, fauna y comunidades. A mis paisanos montañeses no tengo que decirles nada, porque ellos ya saben que nuestra obligación es entregar la tierra de la mejor manera posible a nuestros hijos y que el único futuro posible para la montaña pasa por mantener su paisaje y su cultura.


Fotografía: Antonio Manilla - Alejandro Maestro


relacionada Cultura leonesa: Entrevista al actor Manuel AO
relacionada Cultura leonesa: Entrevista a la escritora Sara T.
relacionada Cultura leonesa: Entrevista a la escritora Sara Levesque
relacionada Cultura leonesa: Entrevista al escritor Alfredo Álvarez

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

APOYOS OFICIALES

© DiarioDeValderrueda.es - Periódico Digital de Noticias y Eventos de la Montaña Oriental Leonesa y la Montaña Palentina


Calle La Puente Nº 47, Valderrueda, 24882 (León) - Algunos derechos reservados

Diario de Valderrueda ha sido beneficiario del Fondo Europeo de Desarrollo Regional cuyo objetivo es mejorar el uso y la calidad de las tecnologías de la información y de las comunicaciones y el acceso a las mismas y gracias al que se ha renovado el diseño y se han creado aplicaciones móviles, para mejorar el posicionamiento web, la usabilidad y la creación de un canal propio de distribución de contenidos. Esta acción ha tenido lugar durante 2018. Para ello ha contado con el apoyo del Programa TICCámaras de la Cámara de Comercio de León.